Navalagamella y la Senda Ecológica de los Molinos

Los ríos lo saben: no hay prisa.

Alan Alexander Milne

El recorrido de la Senda Ecológica de los Molinos de unos 7 km aproximadamente, en el municipio madrileño de Navalagamella, transcurre por un amplio encinar junto al río Perales y varios de sus arroyos, el de los Conejeros, el del Molino de Hondillo o el de Valquemado.

Comenzamos la ruta en la parte norte de Navalagamella, en el Mirador del Hondillo, junto al arroyo del mismo nombre y al Fortín El Romeral, desde donde podemos disfrutar de una vista panorámica del barranco del Hondillo, una parte de la Cañada Real Leonesa y, a lo lejos, la Sierra de Guadarrama. Mi recomendación es empezar la ruta desde aquí por la mañana temprano, donde además de una increíble vista, podemos disfrutar también de los primeros sonidos del día: los cantos de las aves del encinar (rabilargos, mirlos, urracas, palomas torcaces, pinzones o carboneros, entre muchas otras).

Situados en el mirador, debemos tomar el camino que sale a la derecha, el Camino de Navahonda, siguiendo las señales de Sendas Verdes de Madrid, rodeando la población por el norte y adentrándonos en el encinar. Durante aproximadamente 2,3 km andamos entre vegetación de ribera, encinas y fresnos, teniendo que cruzar el arroyo del Molino de Hondillo y pasamos por varias zonas de descanso con merenderos.

Tras estos primeros 30 ó 40 minutos de caminata, llegamos al Puente del Hoyo, el cual cruza el arroyo de los Conejeros, que continúa hasta el arroyo de Fuentevieja, desembocando en el río Perales.

Desde este punto, debemos tomar el camino de la derecha, siguiendo la señalización de la Senda Ecológica de los Molinos en dirección sureste, siempre en la margen derecha del río Perales. Después de aproximadamente 1 km, el sendero se estrecha y asciende por un barranco muy elevado sobre el río, por lo que es una zona en la que debemos tener precaución y caminar pegados a nuestra derecha.

En esa misma ribera del río, encontramos los elementos arquitectónicos más importantes de esta ruta: los molinos harineros de cubo. Se cree que estos molinos datan de la época de Alfonso XI de Castilla, los cuales constituyeron un modo de vida esencial para los vecinos de Navalagamella pese a que durante más de la mitad del año no estaban en funcionamiento por el insuficiente caudal del río durante el invierno.

El primero que encontramos es el Molino del Altillo, junto a la orilla del río Perales, en una zona con merenderos, y a pocos metros, bajando por el mismo sendero llegamos hasta el Molino Baltasar o Molino del Hondillo.

La senda acaba en el parking al final del camino, pero podemos continuar hasta volver al municipio por una vía pecuaria, el Camino de los Berrinches, que transcurre entre fincas particulares, paralela a la carretera M-510.

Entrando en Navalagamella por el lado este, encontramos los primeros resquicios que la Guerra Civil dejó en la zona: la Posición de Puesto de Mando y la Posición San Sebastián. Siguiendo unos cuantos pasos, nos topamos con el fortín tipo Blockhaus, un conjunto formado por una trinchera anular que da acceso a una serie de nidos de ametralladora y a un puesto de mando, en la Posición Calvario.

Una vez en el municipio, podemos continuar nuestro camino por la ruta urbana que éste nos ofrece. Para ello, tomamos como punto de partida la Iglesia Nuestra Señora de la Estrella, catalogado como Bien de Interés Cultural, en cuyo interior se guardan un retablo mayor y una pila bautismal gallonada del siglo XVI.

Siguiendo por la Calle Navahonda, giramos a la derecha en la Calle Real, hasta la Plaza de España, donde encontramos la Torre del Reloj, construida en el siglo XVII y antigua sede de la Casa Consistorial; un arco de medio punto de una antigua casa señorial o posada, donde se cree que se alojó Felipe II; y el actual edificio que alberga el Ayuntamiento.

Desde este punto, por la Calle San Sebastián llegamos hasta lo que es hoy el Centro de Interpretación, un edificio emblemático donde se encontraban las antiguas escuelas, y que acoge la exposición La Mujer en la Guerra Civil, visitable sábados y domingos de 10 a 14h.

Para terminar, rodeando el municipio desde el norte por el lado oeste, podemos visitar también la Ermita de San José, y ya a las afueras, el Museo de la Guerra Civil al aire libre, y la Ermita del Santísimo Cristo de la Sangre.

Recomendaciones: hacer la ruta en fin de semana para poder visitar el Centro de Interpretación y su exposición La mujer en la Guerra Civil. Además, desde Navalagamella nacen muchas otras rutas que podemos hacer a pie como la Ruta de los Fortines, la Ruta del Embalse, la Ruta del Campamento Militar “La Peña” y la Ruta del Pasadero y Las Tejoneras.

Cómo llegar: en autobús, desde el intercambiador de Moncloa con las líneas 542 y 645; en coche, desde Madrid por la M-501, M-522 hasta Quijorna y M-521 hasta el municipio, o desde Madrid por la M-503 hasta la M-600 en dirección Valdemorillo y después por la M-510 hasta Navalagamella.

Duración: 3 horas (con paradas).

Recorrido: circular

Distancia: 9 km aprox.

Ruta realizada en: enero de 2024

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar